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Y pasado el día de reposo, al amanecer del primer día de la semana, vinieron María Magdalena y la otra María a ver el sepulcro. Y he aquí, hubo un gran terremoto, porque un ángel del Señor, descendiendo del cielo y acercándose al sepulcro, removió la piedra y se sentó sobre ella. Y su aspecto era como un relámpago, y su vestido blanco como la nieve. Y de miedo a él los guardias temblaron y se quedaron como muertos. Y respondiendo el ángel, dijo a las mujeres: No temáis vosotras, porque yo sé que buscáis a Jesús, el que fue crucificado. No está aquí, porque ha resucitado, así como dijo. Venid, ved el lugar donde fue puesto el Señor. E id pronto y decid a sus discípulos que ha resucitado de entre los muertos; y he aquí va delante de vosotros a Galilea; allí le veréis. He aquí, os lo he dicho. Entonces ellas, saliendo del sepulcro con temor y gran gozo, fueron corriendo a dar las nuevas a sus discípulos. Y mientras iban a dar las nuevas a los discípulos, he aquí, Jesús les salió al encuentro, diciendo: ¡Salve! Y ellas se acercaron, y abrazaron sus pies y le adoraron.

Mateo 28:1-9

La pascua, como sabemos, es la celebración de la resurrección de Jesús al tercer día después de haber sido crucificado. En nuestros discursos y nuestras lecciones en la iglesia, hemos perdido casi toda el significado de la resurrección: Hemos hablado de ella como un asunto meramente metafísico. Enseñamos que por medio de la resurrección todos volveremos a vivir después de la muerte, y en nuestras enseñanzas esto es la relación que la resurrección tiene con la expiación. Tan importante que es lo metafísico, la verdadera liga entre la resurrección y la expiación también se trata de la ética.

Para entender esto, necesitamos preguntarnos, ¿Qué es la expiación? Necesitamos ir más allá que la simple afirmación que “Jesús sufrió y murió por nuestros pecados.” ¿Qué quiere decir eso? Si estamos enseñando, como solemos hacer, que Jesús aceptó un castigo en lugar de nosotros, entonces ya perdimos el significado de la resurrección. En ese caso, estamos adorando un dios tan cruel y sangriente que no nos quiere perdonar a menos que su propio hijo este torturado y asesinado. Esto no puede ser el caso; tal dios no es digno de adoración. Joshua Madson elaboró el problema con este punto de vista:

esta falta de participar en la expiación y en vez de hacerlo ver a Jesús solamente como una sustitución crea una vasija vacía cuyo propósito parece más como un chivo expiatorio que un individuo con una vocación o una obra que cumplir. Desconecta la vida de Jesús, donde encontramos sus palabras, hechos, y su visión del reino de Dios, y en su lugar nos da un icono.

No. La gracia no es un asunto legal en que hay un precio que se tiene que pagar. La gracia se basa en amor. Entonces, cuando escuchamos que Jesús murió por nuestros pecados, en vez de pensar que murió en lugar de nosotros, debemos pensar que murió por culpa de nosotros, es decir, porque instituimos y mantenemos una sociedad que se basa en la violencia. Jesús murió porque su existencia — su ejemplo y sus enseñanzas — fue una amenaza para los poderes políticos. El nos mandó crear una sociedad alternativa; nos invitó ser parte del reino de Dios, una sociedad justa sin lucro y sin violencia. Hasta hoy en día los gobiernos están matando personas — particularmente en Latinoamérica — que atrevan creer en tales ideas.

Eso es lo que da significado a la resurrección. Jesús estuvo en contra de poderes basados en violencia, y esos poderes respondieron de la única manera que conocían — y siguen respondiendo así hoy. Jesús no respondió con violencia; ni el ni su Padre utilizó la violencia para su protección. Mateo nos dice: “Y he aquí, uno de los que estaban con Jesús, extendiendo la mano, sacó su espada, e hirió a un siervo del sumo sacerdote y le cortó la oreja. Entonces Jesús le dijo: Vuelve tu espada a su lugar, porque todos los que tomen espada, a espada perecerán.” (Mateo 26:51-52) En vez de usar violencia para proteger a Jesús o para castigar a sus asesinos, Dios solucionó la situación con el mejor castigo — un castigo sin violencia — para los que quisieron que Jesús estuviera muerto. Les dijo, “no.”

Con la resurrección Dios nos enseñó como realmente se efectua la justicia. Violencia a cambio de violencia no es justicia. Castigos para los delincuentes no son justicia — solamente aplacan nuestros instintos sangrientes. La verdadera justicia es una rectificación del daño que el pecado causó. La verdadera justicia no es un castigo para el pecador; es una curación para su víctima. Es una restauración de lo que fue perdido, no un daño por otro daño. Por eso el mensaje de Jesús fue el amor hacia nuestros enemigos y el perdón para los que nos hicieron daño, y que esto es la nueva ley en lugar del antiguo “ojo por ojo.” Esto es el verdadero sentido de la resurrección y también de la expiación.

En las DyC (sección 121)  el Señor condena el injusto dominio.  También en la Perla de Gran Precio se puede leer que el malvado lucifer se echa de la sociedad celestial por pretender establecer un sistema de injusto dominio.

También las escrituras modernas justifican el establecerse leyes para proteger las sociedades terrenales contra atentados en forma de injusto dominio, porque tales atentados hacen violencia al albedrío de las almas de los hijos de los hombres.

Entonces es importante entender en que consiste el injusto dominio y saber donde se concentran los poderes de injusto dominio en la actualidad.

Les invito a Uds. lectores a contribuir sus ideas sobre este tema.

Por Sangregorda

Antes que nada disculpad mi ausencia, no tengo ninguna excusa, o sí, pero es lo de siempre así que no os aburriré.

En fin, hace un par de domingos estaba en la escuela dominical y tratamos el famoso sueño de Pedro en que se le reveló que a partir de ese momento se  podría predicar el evangelio a los gentiles. “Dios no hace acepción de personas” se llamaba la lección, si no recuerdo mal.

No me voy a poner ahora a explicar toda la historia, la podéis encontrar en Hechos 10, pero el meollo de la cuestión es que supone el punto de inflexión histórico en que el evangelio dejó de ser patrimonio del pueblo escogido para ser accesible a toda la humanidad. O casi.

La lección se centraba en comparar este momento con la revelación en que se extendían las bendiciones del sacerdocio a todo varón digno, o sea, a los negros africanos.

Y aquí es dónde me gustaría hacer una reflexión ¿de verdad es comparable?

En 1978 ¿consideraban los miembros de la iglesia inmundos o pecadores a los negros? ¿evitaban que entrasen en su casa, consideraban impensable sentarse con ellos a comer, los restringían de participar en sus servicios religiosos? ¿consideraban un cataclismo que un hijo/a contrajera matrimonio con uno de ellos?

No soy una erudita de las escrituras, pero un judío observante habría tenido todos esos reparos para con un gentil. No era sólo una cuestión de raza o nacionalidad, a cuyas distinciones los judíos de la época estaban más que acostumbrados. Era más bien una cuestión de rectitud.

Por eso, creo que para entender el shock que significaría para los judíos cristianos de la época que, de repente, semejantes individuos fueran sus iguales (inmundos pecadores hasta hace nada) no se puede recurrir a la DO2 de la extensión del sacerdocio. Creo que se entendería mejor si nos planteáramos la posibilidad de que se declarara que los homosexuales fueran personas plenamente aceptables como miembros activos siempre que guardaran la ley de castidad hasta el matrimonio, siendo este legalmente válido. Es decir ver a una pareja del mismo sexo acudir de la mano a la iglesia, participar de los sacramentos, enseñar, predicar, servir… ¡sentarse a nuestro lado en la sacramental!

Vaya, algo así ciertamente nos ayudaría a entender los conflictos subsiguientes entre Pedro y Pablo, las vacilaciones de los gálatas, la estupefacción de los judíos cristianos de Jerusalén

Pero claro, plantearse algo así también otorga un nuevo significado al versículo

 34 Entonces Pedro, abriendo la boca, dijo: En verdad comprendo que Dios no hace acepción de personas,

Habrá quien me diga que una persona abiertamente homosexual tiene espacio en nuestra iglesia mientras no sea sexualmente activo, pero yo ni me imagino lo que sería de ella tal como están las cosas ahora mismo. Ni me lo imagino.

Pero sí me imagino que pueda tener un testimonio, amar al Salvador tanto o más que yo, y necesitarle tanto como el que más. Todo ello sin querer renunciar al gozo de la vida en pareja, carga que seguramente yo misma no podría llevar (adoro mi matrimonio y mi vida familiar) y que no me siento capaz de imponer a nadie.

Y tampoco planteé esta reflexión en mi clase de ED, hasta eso es impensable.  Hasta eso.

Realmente me gustaría poder hablar de este tema de manera sosegada, desde la perspectiva y la compasión.

Como nota quisiera destacar que tanto en el caso de la inclusión de los gentiles como en la de los negros, fue el Señor quien reaccionó a los cambios sociales con una revelación de progreso a través del profeta, y no al revés.

Por Sangregorda

Siempre lo digo, que vengo de un país con una antigua y arraigada tradición católica, y la razón de que me repita tanto es que creo que nadie vive en un vacío cultural, por lo tanto muchas de mis opiniones y puntos de vista están determinados por mi propia historia, la de mi familia y la de mi país.

 En concreto, la historia de mi país está inexorablemente entretejida con la de la Iglesia Católica, hasta el punto de que esta última ha puesto y depuesto reyes, reinas, gobernadores, presidentes, leyes, gobiernos y todo lo que se le opusiera, con mano de hierro y sin la más mínima vacilación. Desde el confesor de la reina Isabel la Católica en 1490 hasta el párroco de un pueblecito cualquiera del año 1940. Uno porque influía para matar a miles, otro porque podía llevarte a la muerte si no ibas a misa, señal clara de que eras un “rojo”.

 ¿Toda la influencia fue mala? ¿Todos los líderes católicos fueron sanguinarios? Ni muchísimo menos. Pero colectivamente influyeron tanto y tan poderosamente que ahogaron la libertad, la proscribieron.

La historia de España, en sus capítulos más oscuros, esta llena de sotanas.

 La libertad religiosa llegó a España para quedarse tras la muerte de Franco, Caudillo por “la Gracia de Dios”.

 Pero la libertad religiosa, para muchos de nosotros, no es suficiente. Queremos además un estado laico, queremos a la religión fuera de las instituciones. Completamente.

 Esta defensa del LAICISMO puede sonar extraño viniendo de una persona que se define como religiosa practicante, y de hecho, cuando converso con otros miembros de mi iglesia sobre este tema del laicismo se asombran de mi posición. Alguno me ha llegado a preguntar porqué quiero a Dios fuera de las instituciones.

 No es a Dios, sino a la religión a la que quiero fuera de las instituciones.

A todas, incluida la mía.

Quizá Dios pueda estar a través de hombres honestos que legislen sabiendo que serán responsables ante Él, en caso de que sean creyentes (lo cual, visto lo visto, no parece una gran garantía) pero para la religión y el dogma no puede haber lugar cuando se pretenda un mínimo de autonomía y libertad.

De hecho la Iglesia SUD, en principio, respalda esta posición. Toda la sección 134, especialmente su versículo 9, es una declaración abierta de la creencia en la separación de iglesia y estado, pero por si esta sección no dejara las cosas suficientemente claras, la Primera Presidencia, en una declaración del año 1907 dice lo siguiente:

 “La Iglesia de Jesucristo sostiene la doctrina de separación de iglesia y estado; la no interferencia de la autoridad eclesiástica en temas políticos; y la absoluta libertad e independencia del individuo en la consecución de sus deberes políticos…

“Declaramos que como principio y norma favorecemos:

“La absoluta separación de iglesia y estado;

“La no dominación del estado por la iglesia;

“La no interferencia de la iglesia en las funciones del estado;

“La no interferencia del estado en las funciones de la iglesia o el libre ejercicio de la religión.

“La absoluta libertad del individuo de la dominación de la autoridad eclesiástica en asuntos políticos;

“La igualdad de todas las iglesias ante la ley”

(traducción libre – In Clark, Messages of the First Presidency 4:153 citado en el manual de instituto on line, en inglés, de Doctrina y Convenios)

 DyC134:9 – No creemos que sea justo confundir influencias religiosas con el gobierno civil,…

 Y sin embargo me he encontrado con un retorcido argumento últimamente, defendido por algunos miembros de gran relevancia, que me gustaría comentar aquí.

Lo que estas personas dicen es que la libertad religiosa está en peligro y afirman que lo está basándose en lo siguiente:

1 – hay personas que creen que son responsables ante Dios por lo que hacen (religiosas)

2 – esas personas son buenas

3 – favorecer a esas personas favorece un sociedad más justa en la que crezcan nuestro hijos

4 – nosotros (las personas justas y buenas por religiosas) tenemos que tener el derecho de aportar nuestra conciencia religiosa en los asuntos públicos.

5 – la conclusión es que si no se deja influir a las religiones entonces se está limitando la libertad religiosa.

Se me ocurren al menos los mismos motivos para decir lo contrario:

1 – hay personas que creen que son responsables ante Dios por lo que hacen muchas de ellas son religiosas y/o fanáticos ¿quién las distingue?

2 – esas personas no siempre son buenas (er… las Torres Gemelas las tiraron abajo personas que estaban convencidas de ser responsables ante Dios por lo que hacían)

3 – se me ocurre un buen número de países cuyos gobiernos están fuertemente influidos por religiones cuyas sociedades no son más justas ni por asomo.

4 – aportar conciencia religiosa a los asuntos públicos ¿qué significa? ¿influir? ¿presionar?

5 – ¿cómo? ¿La libertad religiosa no era que cada uno adore como, cuando y lo que quiera? ¿Ahora la libertad religiosa es que las religiones sean libres para influir y hacer presión a las instituciones?

 Yo creo, hermanos, que hay que volver a lo más básico:

NO CREEMOS QUE SEA JUSTO CONFUNDIR INFLUENCIAS RELIGIOSAS CON EL GOBIERNO CIVIL.

Esto es básico porque la religión no debate sus creencias, no las somete a consenso. La religión basa su código en creencias y dogmas que sólo son válidos para quienes creen en ellos, por lo tanto su imposición es nociva cuando no resulta sencillamente inútil.

Las leyes se acuerdan, se debaten y se imponen.

Las creencias no.

 ¿Es el laicismo sacar a Dios de las instituciones? Bueno, yo creo que si DyC es un libro canónico y por tanto la palabra de Dios apoyar sus planteamientos es apoyar lo que Dios quiere.

¿Qué piensas tú?

Por Sangregorda

Hace unos días, tras compartir en facebook el artículo “EL CASO DEL SOCIALISMO EN EL LIBRO DE MORMON” uno de mis contactos me dijo que el socialismo y el Libro de Mormón eran incompatibles, dado que el socialismo eliminaba la libertad y el Libro de Mormón la promovía. Para ilustrar su punto me remitía a uno de los incontables artículos de la época post Macarthista (ya hablaremos de esto en otra entrada) en la que se detallaban las diferencias entre la Ley de Consagración y el socialismo, tomando siempre como paradigma socialista el modelo comunista soviético, ya que en caso contrario, tales diferencias no podrían ser tan llamativas y no convencerían a una audiencia mayormente norteamericana y republicana.

Yo, a mi vez, le remití a la declaración de principio de la Internacional Socialista, ya que igual que solicitamos a nuestros investigadores y críticos de la iglesia que lean lo que decimos nosotros antes de lo que dicen nuestros enemigos, creo que lo justo es hacer lo mismo con los demás, es decir, escuchar lo que tienen que decir antes de juzgarlos.

Esta persona que hablaba de la libertad probablemente no se esperaba lo que está escrito en el Capítulo II de la declaración, llamada “Los Principios – Libertad, Justicia y Solidaridad” que voy a repetir a continuación:

12. El socialismo democrático es un movimiento internacional por la libertad, la justicia social y la solidaridad. Su meta es un mundo en paz, en el que puedan realizarse estos valores fundamentales, en el que cada individuo pueda vivir una vida plena desarrollando su personalidad y sus capacidades, y en el que los derechos humanos y civiles estén amparados en el marco de una sociedad democrática.

13. La libertad es el resultado de esfuerzos individuales y colectivos que configuran de manera complementaria un mismo y único proceso. Todos los seres humanos tienen derecho a ser libres y a contar con las mejores oportunidades posibles para alcanzar sus metas y realizar sus capacidades. Pero esto sólo es posible si la humanidad entera triunfa en la lucha inmemorial por ser dueña de su historia y por asegurar que ninguna persona, clase, sexo, religión o raza se sirva de otra.

14. La justicia y la igualdad. La justicia es el fin de toda discriminación contra los individuos, la igualdad de derechos y oportunidades. Exige que las desigualdades sociales, mentales o físicas se vean compensadas, y que nadie dependa ni de los propietarios de los medios de producción ni de quienes poseen el poder político.

La igualdad es la expresión del valor idéntico de todos los seres humanos y la condición previa para el libre desarrollo de la personalidad humana. Una básica igualdad económica, social y cultural es la condición imprescindible para la diversidad individual y el progreso social.

La libertad y la igualdad no son contradictorias. La igualdad es la condición para el desarrollo de la personalidad individual. La igualdad y la libertad personal son indivisibles.

15. La solidaridad es general y universal. Se trata de la manifestación práctica de una humanidad común, de un sentimiento de identificación con las víctimas de la injusticia que las más importantes tradiciones humanistas acertadamente recomiendan y subrayan. La actual interdependencia mundial, sin precedentes en la historia, realza aún más el valor de la solidaridad, que se ha convertido en un imperativo para que la especie humana sobreviva.

16. Los socialistas democráticos atribuyen la misma importancia a estos tres principios fundamentales, libertad, igualdad y solidaridad, que son interdependientes. Cada uno de ellos es un requisito previo para los otros dos. Los conservadores y liberales, por el contrario, ponen de relieve la libertad individual a costa de la justicia y la solidaridad, y el comunismo pretendía lograr la igualdad y la solidaridad, a costa de la libertad.

(negrita y cursiva añadidas)

Uno de los puntos básicos de esta declaración de principios es la libertad, pero dice que la libertad NO ES POSIBLE a menos que haya igualdad y justicia.

Vayamos ahora al Libro de Mormón, en 4 Nefi:3 encontramos lo siguiente:

 3 Y tenían en común atodas las cosas; por tanto, no había ricos ni pobres, esclavos ni libres, sino que todos fueron hechos libres, y participantes del don celestial.

(negrita y cursiva añadidas)

Bien, parece que aquí hay una coincidencia significativa, el LdM nos dice que todos fueron hechos libres pero ¿como? ¿cual fué la condición previa? Nada menos que igualdad y justicia (reparto equitativo, justicia social).

Incluso Moroni, con su famoso estandarte de la libertad, luchaba contra aquellos que deseaban imponer una sociedad clasista, una sociedad desigual (Alma 51:21). Porque libertad e igualdad, como conceptos universales, como beneficio del pueblo, están estrechamente ligadas y no puede haber la una sin la otra.

La libertad es mucho más, muchísimo más, que no tener restricciones para amasar todo el dinero que a uno le sea posible.

Eso es, en cualquier caso,  una vil perversión de un concepto sagrado.

Young Moroni by Lester Yocum

Mi nuevo Moroni favorito: un Moroni de rasgos aindiados.

En la reciente conferencia general de nuestra iglesia se hizo mención del aniversario numero 75 del programa de bienestar de la iglesia.  Siempre en este contexto nuestros líderes nos aconsejan que seamos tan “self-reliant” como posible.
Desafortunadamente los traductores siempre transforman “self-reliant” a “autosuficiente,” que es otra cosa.  En inglés “self-sufficient” y “self-reliant” son dos conceptos distintos.  El primero quiere decir independiente. Es un contrario de colaboración.
Una persona que es “self-reliant” hace su parte en la colaboración, mas no es una isla independiente del grupo.  Tal persona es pro-activa en cuanto al bienestar propio sin ser egoísta.  Comparta su ayuda a los demás según sus talentos y recibe con acción de gracias según sus necesidades.
Como dijo el rey Benjamín, todos dependemos de Dios, así que es imposible ser “self-sufficient.”   La autosuficiencia es una ilusión.  Si somos autosuficientes, entonces ¿para qué sirve un Salvador?  Y ¿por qué nos insta el señor que seamos salvadores para con nuestro semejante en el monte de sión?
¿Acaso la vida es una competencia por lugar en el reino de Dios?
Las sagradas escrituras antiguas como modernas nunca nos mandan ser autosuficientes.  Sino siempre nos mandan a compartir y recibir según nuestras abilidades y necesidades:
Mosíah 18:27  Y además, Alma mandó que el pueblo de la iglesia diera de sus bienes, cada uno de conformidad con lo que tuviera; si tenía en más abundancia, debía dar más abundantemente; y del que tenía poco, sólo poco se debía requerir; y al que no tuviera, se le habría de dar.
Alma 1:26 Y cuando los sacerdotes dejaban su trabajo para impartir la palabra de Dios a los del pueblo, éstos también dejaban sus labores para oír la palabra de Dios. [Es evidente que obraban juntos en el campo.] Y después que el sacerdote les había impartido la palabra de Dios, todos volvían diligentemente a sus labores; y el sacerdote no se consideraba mejor que sus oyentes, porque el predicador no era de más estima que el oyente, ni el maestro era mejor que el discípulo; y así todos eran iguales y todos trabajaban, todo hombre según su fuerza.
Primer Corintios 12: 12Porque así como el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, pero todos los miembros del cuerpo, siendo muchos, son un solo cuerpo, así también Cristo.
13Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo, ya judíos o griegos, ya esclavos o libres; y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu.
14Pues tampoco el cuerpo es un solo miembro, sino muchos.
15Si dijere el pie: Porque no soy mano, no soy del cuerpo, ¿por eso no será del cuerpo?
16Y si dijere la oreja: Porque no soy ojo, no soy del cuerpo, ¿por eso no será del cuerpo?
17Si todo el cuerpo fuese ojo, ¿dónde estaría el oído? Si todo fuese oído, ¿dónde estaría el olfato?

21Ni el ojo puede decir a la mano: No te necesito; ni tampoco la cabeza a los pies: No tengo necesidad de vosotros.

25para que no haya división en el cuerpo, sino que todos los miembros se preocupen por igual los unos por los otros.
26De manera que, si un miembro padece, todos los miembros padecen con él; y si un miembro recibe honra, todos los miembros con él se gozan.
27Pues vosotros sois el cuerpo de Cristo, e individualmente sois miembros de él.
¿Creemos que las manos deben desarrollar un poder independiente de locomoción para no darles inconveniencia a los pies?
Jesús oró por la unidad:
3 Nefi 19:23 Y ahora, Padre, te ruego por ellos, y también por todos aquellos que han de creer en sus palabras, para que crean en mí, para que yo sea en ellos como tú, Padre, eres en mí, para que seamos uno.
Como resultado de su ministerio (del Cristo resucitado) entre ellos los nefitas y lamanitas vivieron en paz, unidad, justicia, y amór por casi docientos años.
La autosuficiencia o “self-sufficiency” tiene us aspecto fragmentario que es contrario a esa unidad.  Mas “self-reliance” contribuye a la confianza del grupo, porque cuando cada miembro hace la parte que le corresponde, hay harmonía y entendimiento.
Hermanos,  si conocen personas que interpretan los discursos de la conferencia o que traducen artículos para la Liahona, por favor, enseñenles la importancia de preservar la distinción entre las palabras “self-suffiency” y “self-reliance” en su traducción.  Los líderes siempre usan esta y nunca aquella, porque aquella representa una cualidad de carácter que es contraria al evangelio de Cristo.
¡Que sean sensibles a las circunstancias de sus humildes hermanos!

La Ley de Moisés nos manda lo siguiente en cuanto al extranjero:

Exodus 12:49 La misma ley será para el natural y para el extranjero que peregrinare entre vosotros.

Exodus 22:21 Y al extranjero no engañarás, ni angustiarás, porque extranjeros fuisteis vosotros en la tierra de Egipto.

Exodus 23:9 Y no angustiarás al extranjero: pues vosotros sabéis cómo se halla el alma del extranjero, ya que extranjeros fuisteis en la tierra de Egipto.

Leviticus 19:10 Y no rebuscarás tu viña, ni recogerás los granos caídos de tu viña; para el pobre y para el extranjero los dejarás: Yo Jehová vuestro Dios.

Leviticus 19:33 Y cuando el extranjero morare contigo en vuestra tierra, no le oprimiréis. Leviticus 19:34 Como á un natural de vosotros tendréis al extranjero que peregrinare entre vosotros; y ámalo como á ti mismo; porque peregrinos fuisteis en la tierra de Egipto: Yo Jehová vuestro Dios.

Leviticus 23:22 Y cuando segareis la mies de vuestra tierra, no acabarás de segar el rincón de tu haza, ni espigarás tu siega; para el pobre, y para el extranjero la dejarás: Yo Jehová vuestro Dios.

Leviticus 24:22 Un mismo derecho tendréis: como el extranjero, así será el natural: porque yo soy Jehová vuestro Dios.

Leviticus 25:6 Mas el sábado de la tierra os será para comer á ti, y á tu siervo, y á tu sierva, y á tu criado, y á tu extranjero que morare contigo:

Leviticus 25:23 . Y la tierra no se venderá rematadamente, porque la tierra mía es; que vosotros peregrinos y extranjeros sois para conmigo.

Leviticus 25:35 Y cuando tu hermano empobreciere, y se acogiere á ti, tú lo ampararás: como peregrino y extranjero vivirá contigo.

Leviticus 25:47 Y si el peregrino ó extranjero que está contigo, adquiriese medios, y tu hermano que está con él empobreciere, y se vendiere al peregrino ó extranjero que está contigo, ó á la raza de la familia del extranjero;
Numbers 9:14 Y si morare con vosotros peregrino, é hiciere la pascua á Jehová, conforme al rito de la pascua y conforme á sus leyes así la hará: un mismo rito tendréis, así el peregrino como el natural de la tierra.

Numbers 15:14 Y cuando habitare con vosotros extranjero, ó cualquiera que estuviere entre vosotros por vuestras edades, si hiciere ofrenda encendida de olor suave á Jehová, como vosotros hiciereis, así hará él.

Numbers 15:15 Un mismo estatuto tendréis, vosotros de la congregación y el extranjero que con vosotros mora; estatuto que será perpetuo por vuestras edades: como vosotros, así será el peregrino delante de Jehová.

Numbers 15:16 Una misma ley y un mismo derecho tendréis, vosotros y el peregrino que con vosotros mora.

Numbers 15:26 Y será perdonado á toda la congregación de los hijos de Israel, y al extranjero que peregrina entre ellos, por cuanto es yerro de todo el pueblo.

Numbers 15:29 El natural entre los hijos de Israel, y el peregrino que habitare entre ellos, una misma ley tendréis para el que hiciere algo por yerro.

Deuteronomy 1:16 Y entonces mandé á vuestros jueces, diciendo: Oid entre vuestros hermanos, y juzgad justamente entre el hombre y su hermano, y el que le es extranjero.

Deuteronomy 10:18 Que hace justicia al huérfano y á la viuda; que ama también al extranjero dándole pan y vestido. Deuteronomy 10:19 Amaréis pues al extranjero: porque extranjeros fuisteis vosotros en tierra de Egipto.

Deuteronomy 14:29 Y vendrá el Levita, que no tiene parte ni heredad contigo, y el extranjero, y el huérfano, y la viuda, que hubiere en tus poblaciones, y comerán y serán saciados; para que Jehová tu Dios te bendiga en toda obra de tus manos que hicieres.

Deuteronomy 16:11 Y te alegrarás delante de Jehová tu Dios, tú, y tu hijo, y tu hija, y tu siervo, y tu sierva, y el Levita que estuviere en tus ciudades, y el extranjero, y el huérfano, y la viuda, que estuvieren en medio de ti, en el lugar que Jehová tu Dios hubiere escogido para hacer habitar allí su nombre.

Deuteronomy 16:14 Y te alegrarás en tus solemnidades, tú, y tu hijo, y tu hija, y tu siervo, y tu sierva, y el Levita, y el extranjero, y el huérfano, y la viuda, que están en tus poblaciones.

Deuteronomy 23:7 No abominarás al Idumeo, que tu hermano es: no abominarás al egipcio, que extranjero fuiste en su tierra.

Deuteronomy 24:14 . No hagas agravio al jornalero pobre y menesteroso, así de tus hermanos como de tus extranjeros que están en tu tierra en tus ciudades:

Deuteronomy 24:17 No torcerás el derecho del peregrino y del huérfano; ni tomarás por prenda la ropa de la viuda:

Deuteronomy 24:19 Cuando segares tu mies en tu campo, y olvidares alguna gavilla en el campo, no volverás a tomarla: para el extranjero, para el huérfano, y para la viuda será; porque te bendiga Jehová tu Dios en toda obra de tus manos.

Deuteronomy 24:20 Cuando sacudieres tus olivas, no recorrerás las ramas tras ti: para el extranjero, para el huérfano, y para la viuda será.

Deuteronomy 24:21 Cuando vendimiares tu viña, no rebuscarás tras ti: para el extranjero, para el huérfano, y para la viuda será.

Deuteronomy 26:11,12,13 Y te alegrarás con todo el bien que Jehová tu Dios te hubiere dado á ti y á tu casa, tú y el Levita, y el extranjero que está en medio de ti. Cuando hubieres acabado de diezmar todo el diezmo de tus frutos en el año tercero, el año del diezmo, darás también al Levita, al extranjero, al huérfano y á la viuda; y comerán en tus villas, y se saciarán. Y dirás delante de Jehová tu Dios: Yo he sacado lo consagrado de mi casa, y también lo he dado al Levita, y al extranjero, y al huérfano, y á la viuda, conforme á todos tus mandamientos que me ordenaste: no he traspasado tus mandamientos, ni me he olvidado de ellos:

Deuteronomy 27:19 Maldito el que torciere el derecho del extranjero, del huérfano, y de la viuda. Y dirá todo el pueblo: Amén.

Ya que tenemos estas instrucciones de la santa biblia ¿ Cómo pueden los supuestos cristianos EE UU justificarse en maltratar a los indocumentados forasteros latinoamericanos?

¿Acaso creen que Cristo es mas severo que Moisés?

En el capítulo 26 de su segundo libro, Nefi profetiza acerca del encuentro de los europeos con la gente indígena de las américas en su futuro:

14 Mas he aquí, os profetizo concerniente a los postreros días, los días en que el Señor Dios manifestará estas cosas [los escritos de Nefi] a los hijos de los hombres.

15 Después que mi posteridad y la posteridad de mis hermanos hayan degenerado en la incredulidad, y hayan sido heridos por los gentiles; sí, después que el Señor Dios haya acampado en contra de ellos por todos lados, y los haya sitiado con baluarte y levantado fuertes contra ellos; y después que hayan sido abatidos hasta el polvo, aun hasta dejar de existir, con todo esto, las palabras de los justos serán escritas, y las oraciones de los fieles serán oídas, y todos los que hayan degenerado en la incredulidad no serán olvidados;

16 porque aquellos que serán destruidos les hablarán desde la tierra, y sus palabras susurrarán desde el polvo, y su voz será como uno que evoca a los espíritus; porque el Señor Dios le dará poder para que susurre concerniente a ellos, como si fuera desde la tierra; y su habla susurrará desde el polvo.

17 Porque así dice el Señor Dios: Escribirán las cosas que se harán entre ellos, y serán escritas y selladas en un libro [el libro de Mormón]; y aquellos que hayan degenerado en la incredulidad no las tendrán, porque procuran destruir las cosas de Dios.

19 Y sucederá que los que hayan degenerado en la incredulidad serán heridos por mano de los gentiles.

20 Y los gentiles [los gringos] se ensalzan con la soberbia de sus ojos, y han tropezado a causa de lo grande de su tropezadero, y han establecido muchas iglesias; sin embargo, menosprecian el poder y los milagros de Dios, y se predican su propia sabiduría y su propia instrucción, para enriquecerse y moler la faz de los pobres.

21 Y se edifican muchas iglesias que causan envidias, y contiendas, y malicia.

22 Y también existen combinaciones secretas, como en los tiempos antiguos, según las combinaciones del diablo, porque él es el fundador de todas estas cosas; sí, el fundador del asesinato y de las obras de tinieblas; sí, y los lleva del cuello con cordel de lino, hasta que los ata para siempre jamás con sus fuertes cuerdas.

[Desde aquí hace un contraste de la manera de obrar el Señor Dios con la manera de obrar los gringos que hayan oprimido a la gente indígena.]

23 Porque he aquí, amados hermanos míos, os digo que el Señor Dios no obra en la obscuridad.

24 Él no hace nada a menos que sea para el beneficio del mundo; porque él ama al mundo, al grado de dar su propia vida para traer a todos los hombres a él. Por tanto, a nadie manda él que no participe de su salvación.

25 He aquí, ¿acaso exclama él a alguien, diciendo: Apártate de mí? He aquí, os digo que no; antes bien, dice: Venid a mí, vosotros, todos los extremos de la tierra, comprad leche y miel sin dinero y sin precio.

26 He aquí, ¿ha mandado él a alguno que salga de las sinagogas, o de las casas de adoración? He aquí, os digo que no.

27 ¿Ha mandado él a alguien que no participe de su salvación? He aquí, os digo que no, sino que la ha dado gratuitamente para todos los hombres; y ha mandado a su pueblo que persuada a todos los hombres a que se arrepientan.

28 He aquí, ¿ha mandado el Señor a alguien que no participe de su bondad? He aquí, os digo: No; sino que todo hombre tiene tanto privilegio como cualquier otro, y nadie es excluido.

33 … él hace lo que es bueno entre los hijos de los hombres; y nada hace que no sea claro para los hijos de los hombres; y él invita a todos ellos a que vengan a él y participen de su bondad; y a nadie de los que a él vienen desecha, sean negros o blancos, esclavos o libres, varones o mujeres; y se acuerda de los paganos; y todos son iguales ante Dios, tanto los judíos como los gentiles.

Así termina el capítulo 26.

Para entrar en el reino de Dios en la tierra, es muy fácil.  Solo hay que cursar cuatro lecciones con los misioneros de tiempo completo, manifestar una disposición de cumplir con las normas de la iglesia, y bautizarse por la autoridad debida.  Dentro de dos o tres semanas de comenzar el proceso, ya eres conciudadano con los santos y miembro de la familia de Dios.

¿ Por qué entrar en los estados unidos de norte america tiene que ser tanto mas difícil que entrar en el reino de Dios?

Por Sangre Gorda.
Vi este artículo anunciado por primera vez en LDS WAVE, e inmediatamente lo compartí en Facebook.
No sólo me parece un excelente escrito sino que, dadas las ampollas que levanta, creo que es de lectura provechosa para todo el que esté interesado en este blog.
Como estaba en inglés me he tomado la libertad de traducirlo:

Este es el enlace original:
http://www.sltrib.com/sltrib/opinion/51308137-82/mormon-book-poor-saints.html.csp

traducción libre de:
EL CASO DEL SOCIALISMO EN EL LIBRO DE MORMÓN
Por TROY WILLIAMS

(publicado en el periódico Salt Lake Tribune el 26 de Febrero de 2011)

Tanto si se aceptan como si no las pretensiones históricas o teológicas del Libro de Mormón, un tema es obvio: en sus momentos de mayor esplendor y justicia, los Nefitas presentados en el libro fueron socialistas benevolentes; en su momento más depravado son retratados como codiciosos capitalistas liberales.

En el cenit de la cultura Nefita, “… tenían en común todas las cosas; por tanto, no había ricos ni pobres…” Tener todas las cosas en común sugiere una sociedad que invertía en infraestructuras públicas y bienestar para la comunidad.

La redistribución no es una anomalía en las escrituras Mormonas. José Smith declaró que “no se ha dispuesto que un hombre posea más que otro; por consiguiente, el mundo yace en el pecado” (Doctrina yConvenios 49:20).

¡Para cualquier conservador tendrá peligrosos visos de ser doctrina comunista!
Sin embargo Smith persiste, “Porque si no sois iguales en las cosas terrenales, no podéis ser iguales en la consecución de cosas celestiales” (DyC 78:6)

Los primeros líderes mormones impulsaron una Orden Unida para redistribuir la riqueza para el beneficio de todos los Santos.

A pesar de que la redistribución es el más alto orden económico en las escrituras mormonas, el Senador estadounidense Chris Buttars denunció vehementemente la Escuela del Distrito de Alpine por propugnar supuestamente el “socialismo democrático”. El, Mitt Romney, Glenn Beck y otros parecen creer que La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Ultimos Días tiene, de hecho, un decimocuarto Artículo de Fe: Creemos en la incuestionable virtud del libre capitalismo.

Sin embargo las escrituras hacen dicha creencia indefendible. Los principales villanos en la civilización Nefita fueron los Ladrones de Gadiantón, quienes perpetuaron políticas que exacerbaban la desigualdad de clases. En cierto momento incluso “lograron la administración exclusiva del gobierno, al grado de que hollaron con los pies, e hirieron y maltrataron y volvieron la espalda a los pobres y a los mansos, y a los humildes discípulos de Dios.” (Helamán 6:39)

Muchos Santos de los últimos días políticamente poderosos también han vuelto las espaldas a los pobres y a las clases trabajadoras de este país. El Patrick Henry Caucus, Eagle Forum y Romney están determinados a eliminar todos los programas sociales que tradicionalmente han protegido a la población más vulnerable. Por el contrario, están igualmente decididos a invertir en proteger a los acomodados.

Exigen austeridad fiscal, pero no están dispuestos a aplicar tasas justas a los super-ricos. Demandan que los pobres hagan sacrificios, pero no están dispuestos a acabar con los beneficios corporativos y los vacíos legales que consiguen evitar que las grandes empresas compartan la carga. Quieren cortar los fondos públicos para educación, arte y salud, pero quieren ni oir hablar de hacer lo mismo con las bases militares en el exterior.

Denuncian el socialismo pero no tienen ningún problema cuando se trata de redistribuir la riqueza pública hacia arriba, a manos privadas. Gadiantón mismo se hubiera sentido como en casa entre estos líderes políticos.

Mi lectura del Libro de Mormón no es idiosincrática. Como misionero en Inglaterra conocí a muchos mormones socialistas con testimonios de la enseñanza de igualdad de las escrituras. Veían en los textos sagrados una racionalización espiritual que apoyaba sus propios programas gubernamentales, incluido su premiado Servicio Nacional de Salud.

Creían realmente en la admonición de Jesús, “en cuanto lo hicisteis a uno de éstos, mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis.” (Mateo 25:40)

Los Santos de los Últimos Días con sentido de la justicia deben reclamar sus textos sagrados de las manos de los fundamentalistas del libre mercado. No se dejen amilanar por las actuaciones derechistas de un histérico Glenn Beck. Los americanos pueden apoyar al mismo tiempo una robusta economía de mercado y redes de seguridad sostenibles para el humilde y el necesitado. Pero requerirá que las corporaciones y los ciudadanos influyentes inviertan profundamente en infraestructuras públicas.

La narrativa del Libro de Mormón, al margen de su historicidad, advierte a los Santos de los Últimos Días que deberán rechazar las riquezas y cuidar del pobre y el necesitado. El socialismo democrático es la verdadera esencia de la teología mormona y de sus escrituras. Es nuestra búsqueda común de Sión.

Troy Williams es el productor ejecutivo de RadioActive en KRCL 90.9FM
http://www.sltrib.com/sltrib/opinion/51308137-82/mormon-book-poor-saints.html.csp